La estrella colombiana se despidió de Buenos Aires dejando en el aire una certeza: su vínculo con la Argentina ya es parte de su leyenda.

Shakira volvió a despedirse de Buenos Aires como lo hacen las artistas que ya son parte del paisaje emocional de un país. El jueves, Vélez no fue solo un estadio: fue un coro inmenso que cantó con acento propio canciones que ya no pertenecen a un escenario, sino a la memoria colectiva. Ella lo sabe y lo honra; por eso cada regreso suena a reencuentro y cada adiós, a promesa.

Con la potencia de quien domina el tiempo y la escena, Shakira desplegó un show donde la danza fue lenguaje, la voz fue refugio y la emoción, territorio compartido. Hubo fuego pop, precisión y entrega, pero también gestos mínimos —una sonrisa cómplice, una palabra dicha desde el corazón— que sellaron ese lazo invisible que la une a la Argentina desde hace décadas.

El final encontró al estadio rendido, con miles de luces encendidas y una sensación que se parecía mucho a la gratitud. Shakira no solo cerró una fecha: volvió a recordarnos que hay artistas que no pasan, se quedan. Y que, cada vez que pisan suelo argentino, algo profundo vuelve a latir.

Redacción: Melody Lucero
IG: @melodyluceropr1
También te puede interesar
-
CONCIERTO DE DREAD MAR I SE MUDA AL MOVISTAR ARENA Y CAMBIA DE FECHA
-
LA FUNDACIÓN CULTURAL LATIN GRAMMY ANUNCIA LA BECA NOEL SCHAJRIS 2026
-
Por entradas agotadas RICARDO MONTANER suma una tercera fecha en Movistar Arena
-
VANESA MARTÍN LLEGA A LA ARGENTINA CON SU NUEVA GIRA “CASA MÍA”
-
LOS TOTORA PRESENTAN SU NUEVO PROYECTO “CLUB TOTORA”
