Hace más de 50 años se estrenaba el primer disco solista de David Lebón, que lleva toda una vida haciendo música y agotando entradas. Está vez fue el turno del Movistar Arena para sumar una capítulo más a su historia.
David cuenta que su madre le transmitió su amor por la música, por eso “Hay música que se hereda y hay música que es Herencia”, de allí el nombre de la gira, y del tercer material que estrenó conformado por 4 temas bajo la dirección musical de él y su tecladista Leandro Bulacio.
El show que brindó Lebón es un viaje que encapsula más de medio siglo de música y experiencias. También engloba un vinculo inquebrantable con su público en una atemporal y perfecta sintonía.
Dos horas y media a puro rock con muchos clásicos como: “El tiempo es veloz”, “San Francisco y el lobo”, “No llores por mi Argentina”, “Blackbird”.
Por supuesto que no podían faltar invitados a una noche tan especial. El primero fue Alambre, para hacer “Copado por el diablo blues” y el emblemático “Mundo agradable”.
“Frecuencia modelada” y “Encuentro con el diablo” junto a Luz Gaggi.
“No soy un extraño” con Nico Sorin, Gabriel Pedernera y Hernán Jacinto.
Una exquisita versión de “Layla” tema de Eric Clapton, que acompañó Luis Salinas en Guitarra y Judurcha en Batería.
El último invitado fue Baltazar Comoto en guitarra eléctrica para los clásicos “Despiértate nena” y “Noche de perros”.
El espectacular cierre de la noche estuvo a cargo de los temas más emblemáticos de Serú Girán “Seminare” y “Nos veremos otra vez”, que recibieron la ovación de los presentes.









✍️📸 @melodyluceropr1
